Las vitaminas son substancias químicas no sintetizables por el organismo, indispensables para la vida, la salud y la actividad física y cotidiana. Están presentes en pequeñas cantidades en los alimentos.
Las vitaminas no producen energía, por tanto no producen calorías sino que intervienen como catalizador en las reacciones bioquímicas, provocando la liberación de energía.
En el caso de los deportistas hay una mayor demanda vitamínica por el incremento en el esfuerzo físico, aunque su exceso puede influir negativamente en el rendimiento.
Conociendo la relación que hay entre el aporte de nutrientes y el aporte energético, para asegurar el estado vitamínico correcto, es preferible consumir alimentos muy nutritivos (como legumbres, cereales y frutas) y evitar los alimentos meramente calóricos (bollería industrial, "comida rápida", etc).
Existe un gran número de hábitos que se realizan de forma cotidiana y que interfieren en el buen estado nutricional y vitamínico, los podemos considerar como contrarios a las vitaminas, y son principalmente: el tabaco, el alcohol, el café y el te en exceso, ciertos medicamentos y los problemas de conservación y cocción de los alimentos.
Una buena planificación nutricional hará incapié en el enriquecimiento de la alimentación, según las necesidades individuales, sin abusar de las calorías y evitando hábitos perjudiciales para el organismo.